Por P.
Hay libros que terminan en mis manos por recomendación, o porque los nombra insistentemente la prensa, o porque me los regalan (¡pocos!: el karma del librero). Algunos los llevo porque son de un autor que me gusta, o que conozco y no leí. En fin, hay miles de motivos que pueden empujarme a que lea un libro.
Letra en la sombra, de Pablo Melicchio llegó a mis manos por otras razones, bastante más azarosas. Resulta que vi una foto que PZ colgó en 1000 palabras, un blog de experimentación fotográfica con libros, que me gusta. Se ve que la foto trabajó de alguna manera en mi inconsciente, ya que cuando ese mismo día encontré el libro en la mesa de la librería, lo levanté. Aclaro que también ayudó el hecho que soy un poco (bastante) obsesivo del orden, y que el libro sobresalía por sobre los demás. La pilita estaba más alta, y me hacía ruido. La emparejé, y para eso, tuve que tomar un ejemplar, que durante un rato jugó entre mis manos, hasta que por inercia, lo empecé a revisar.
No me llamó la atención el título, tampoco la A de la tapa, pero sí que perteneciera a Mondadori, sello al que le tengo confianza. Además, el libro es de un autor novel, con la particularidad que tiene casi 40 años, y me gusta leer operas primas. Desde la solapa se informa que Melicchio es psicólogo: me interesó la posibilidad de leer algo narrado desde una “cabeza psicológica”.
La cuestión es que me lo llevé, y me lo puse a leer, con mucho sueño, esa misma noche. Y, a pesar de que tenía dos piedras en cada párpado, leí de un tirón 100 páginas. Lo terminé al día siguiente.
El protagonista es un psicólogo que trabaja en un instituto de menores, pero que decide renunciar en pos de un sueño y por “El asunto” -un asunto, valga la redundancia, que es revelado en el final del libro-. Ese día, el psicólogo se encuentra con Mariano, ex paciente suyo de la cárcel, preso por robar libros, “profesión” que sigue llevando adelante ahora que está afuera. La relación “doctor-paciente” se restablece casi de manera automática y comienzan a encontrarse asiduamente.
Mariano le completa su vida desde que dejaron de verse, y a la vez el narrador nos cuenta la vida de Mariano antes de ingresar a la cárcel, y por supuesto, su estancia en la misma. La relación casi paternal que se establece a lo largo de los encuentros les sirve de sostén a ambos, uno para continuar su búsqueda -del Libro inhallable- y el otro para subsistir.
Es muy interesante como el autor nos “mete” en el instituto, la realidad se palpa en las páginas. Y, como toda realidad marginal, duele, sobre todo cuando le pasa a un chico que no merece estar donde está y que lo tratan como lo tratan.
La letra en la sombra me gustó mucho. En la solapa se avisa que el autor tiene dos novelas y un volumen de cuentos inéditos. Cuando los encuentre convertidos en libros, y como decía al principio, los voy a leer, pero esta vez por razones no azarosas.

Muy interesante tu recorte de la novela, y, como decía Cortazar, el azar sabe hacer muy bien las cosas. Confío en los hilos invisibles que unen lo que tienen que unir, como Mariano -el ladrón de libros- y el psicólogo. Mariano empujó al psicólogo al lugar de escritor y así se fue armando la novela y tejiendo la trama de muchas vidas como un efecto dominó…
Un abrazo
[...] a mis manos y terminó por interesarme tanto? Creo que, tal como le pasa a P. con frecuencia, se debe al azar. El fin de semana pasado me encontré con un amigo en el Parque Tres de Febrero. Después de los [...]
es una manera muy interesante de ver la realidad..como pablo la muestra en la ficcion.
logrando asi en su libro,reunir el sentir como escritor y lector.
es un libro capaz de llevarte a reflexiones profundas.y en el proceso de la lectura encontrar respuestas acertadas … muy recomendable !!!! te felicito pablo y espero pronto nos sorprendas con mas de tus maravillas, gracias .
Esta novela fue una de las que más me atrapó,por llamarlo de alguna manera.
Soy profesional de la salud mental,pero no la leí con la “distancia óptima”,sinó con todo mi ser.
El autor realiza un anuncio y na denuncia de un sistema donde se criminaliza la pobreza,los marginados,como Mariano.Pero el psicólogo también es un marginado,su manera de ver ,”leer” la realidad,hacen que también esté del otro lado del márgen,donde estamos muchos…
Los dos son sobrevivientes,aunque de distintas formas,el ladrón de libros por su historia de vida,despojado casi de su propio ser,el psicólogo por el aturdimiento de una realidad que lo aplasta,pero posee otros recursos,ya sea por sus conocimentos,(que muchas veces lo aturdieron),y fundamentalmente por una existencia e historia vital más “digna”.
Pese a resistencias del psicólogo,estableceuna relación ,ya fuera de la cárcel,con el que fue su paciente allí,estableciendo ahora como denomina el autor “una terapia callejera”.Pero era algo más…,los dos se necesitaban,con lo cual el psicólogo también deseaba el encuentro,lo llevaba hacia lugares donde todo era cuestionable,por momentos nauseabundo,donde la vida y la muerte transcurrían de la mano…
Solo queda,entonces el libre albedrío…
Mariano,en sus encuentros con su psicólogo,descubría un cariño casi paternal,afectos que le arrancó la vida sin pedir permiso…Totalmente condicionado,con su existencia desnuda,”Lo incorregible”hizo lo suyo.
El psicologó con su libertad acuestas elige el deseo de vivir,sellado por lo inhallable como motor…
Excelente novela!!!!