Por L.D. y P.Z. Fotos: Lucio Ramírez
El martes-de-eterna-cadencia de ayer estuvo dedicado a la figura del escritor, ensayista y catedrático Jaime Rest. Con motivo de la reedición de su obra más importante, El laberinto del universo. Borges y el pensamiento nominalista, Jorge Lafforgue, Jorge Monteleone y Maximiliano Crespi –prologuista de este volumen–, dialogaron durante poco más de una hora, con un público participativo, sobre la obra y la figura de Rest.
Tres generaciones reunidas: Lafforgue, que tuvo contacto directo con Rest; Monteleone, que lo conoció indirectamente en sus tiempos de estudiante; y Crespi, que se expresa desde una textualidad lejana. Se notaba que a cada uno le despertaba un sentimiento particular, pero también una emoción compartida: Lafforgue habló de una persona querida y admirada, Monteleone dijo comenzar a saldar una deuda pendiente desde los ’70 (cuando le censuraron una publicación que contenía un artículo sobre Rest), Crespi con la sensación y la responsabilidad de haber realizado una tarea necesaria.
Abrió el encuentro Jorge Lafforgue analizando el prólogo de Crespi. “Hay un hilo conductor que une a los tres personajes (Borges, Rest y Crespi) –refirió Lafforgue–: tienen la misma concepción de la literatura y del lenguaje. Rest la toma de Borges, la enaltece y la hace suya. Maximiliano la corrobora y la asume”. Relativizó también la afirmación de Crespi en la que Rest no formaría parte de la generación del ’55, de los contornistas: esto sería así en relación al núcleo duro de la Revista Contorno. “Rest no fue un hombre tan notoriamente excéntrico”.
“Lo excéntrico de Rest es el modo de lectura, –explicó Crespi– no su posición entre los contornistas. Rest trabajaba siempre a contrapelo de los contornistas Algo que me fascinó de Rest es la idea de trabajar con autores que provocan una incomodidad para la crítica. Jorge Luis Borges en el ’76 era incómodo para trabajar”.
Monteleone destacó la concepción de Rest de entender la literatura como un texto único. “Rest leía como en capas. En un texto podía leer toda la cultura universal, como capas superpuestas, como lo hacía Borges: el infinito y la totalidad.”. Para cerrar su participación, sorprendió a todos leyendo un poema de John Lennon –el único libro de Lennon– que fue traducido por Rest.


Me urge conseguir este libro, es fundamental para una investigación de doctorado que estoy haciendo. ¿Alguien podría ayudarme?