Esta semana, la “recomendación de amiga” la da la escritora y poetisa Marina Mariasch.
MM ha publicados los libros de poemas Coming attractions, XXX y Tigre y león. Además ha participado en diferentes antologías, como En Celo y Buenos Aires/Escala 1:1. Acaba de presentar su nuevo libro, El zig zag de las instituciones (Vox).
Almagro es un gran libro de poesía de Beatriz Vignoli y es mi barrio.
Pero la obra de Vignoli es toda buena, y hoy recomiendo otro título. Me gusta la literatura que hace daño como las balas de punta hueca que estallan después de impactar. La mejor literatura es aquella que no se nos va de la cabeza durante días, esa que va destilando sus jugos poco a poco hasta que finalmente ya no somos los mismos, y el mundo es un lugar más ajeno y más propio al mismo tiempo.
Nadie sabe adónde va la noche provoca esa clase de efecto. Aunque se lea de una sentada, tiene la potencia compacta de la poesía.
Un hombre sale de cacería en el bosque de la noche. Busca amor, el amor abstracto, sin cara ni nombre. Recorre las calles y los bares dilapiladando los lugares comunes de la virilidad. Cuando lo leí, yo fui ese hombre. Tal vez, la autora, aunque firme enigmáticamente un prólogo con sus iniciales, también lo fue un poco. Todo sucede entre la puesta del sol y su salida al día siguiente.
Creo en la belleza del error, de lo inacabado. Los libros que más me gustan dejan ver sin pudor sus hilachas, las evidencias de la mano que los forjó, el fracaso que late en la victoria. Y el amor es un signo de nuestra imperfección.
Bajo la luna editó este viaje al fin de la noche, y otros libros también tan singulares como diamantes brutales.
Foto: Clara Muschietti


ES UN BOMBONAZO
Marina sos la noche soñada.