Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 8/11/08

Por P.D.

 

¿Quién no ha sentido alguna vez que su vida se transformó en una espera eterna de algo que nunca llega? Un “mientras tanto” interminable, como si estuviéramos representando un personaje de Beckett, en medio de una mezcla de absurdo, vacío, y sin sentido. Esa es la atmósfera densa y agónica que se respira en esta suerte de diario de Mario Levrero.

  

discurso-vacio

Por un lado, con sus ejercicios de caligrafía sin contenido, cuyo único objetivo es conseguir una letra perfecta, equilibrada, redondita. Por el otro, con la escritura de un supuesto Discurso vacío, que no puede tener más contenido que el que tiene, y como tal, está lleno de contradicciones, angustias y desasosiego. ¿Podrá el escritor de esos apuntes encontrar un término medio entre la forma de los ejercicios y el contenido del discurso? Casi a modo obsesivo-compulsivo, día tras día trata de mejorar su letra, e incluso se siente culpable, cuando deja algunos días de ejercitarse. Quizás porque ese progreso superficial está mucho más a su alcance que modificar la esencia de su discurso, que transmite un estilo de vida inerte del cual se siente víctima y al cual a pesar de todo no se quiere resignar. Levrero sin duda podría hacer uso del título de Milan Kundera, La vida está en otra parte, porque esa es la sensación que dejan sus palabras todo el tiempo. El único contacto de su microcosmos con la realidad, parecen ser esas constantes interrupciones familiares que padece a diario, y que no le aportan nada más que fastidio. Todo lo demás es un largo momento de abulia y decepción que no se acaba nunca. Ojalá haya algo cuando el paréntesis se termine.

Read Full Post »