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Archive for 9/02/09

Cartagena: cadencia visual

Por Ernestina Anchorena

cartagena

Cartagena es como un libro de Levrero, todo el tiempo un ritmo, una cadencia que parece eterna por ser la misma, repetida en una y otra calle hasta sus murallas. Uno se pierde y da vueltas como en un laberinto aunque las calles tengan la típica traza de cuadrícula que los españoles supieron imponer hasta en las montañas más intrincadas y que se nos vuelven tan obvias en todos los pueblos del interior de la Argentina (la plaza al medio, la Iglesia a un lado, la Municipalidad y más lejos, más, el campo tan chato).

Mientras miro por la ventana ahora y veo a Buenos Aires la contradictoria y por eso tan nuestra, mis ojos se detienen en edificios dispares para pensar porque me gustó tanto Cartagena.

Buenos Aires me tira una frase que esta buena, que quiero repetirla a los cuatro vientos. Buenos Aires me dice “anarquía visual” y en el acto no puedo más que compararla a uno de esos tantos libros que no son más que copiar y pegar un montón de cosas de otros. No voy a ser mala, no voy a hablar de alguno en particular. Pero vuelvo a pasar mis ojos por los edificios distintos todos, con sus veredas en donde cada vecino planta lo que se le canta la gana y en una misma conviven un Palo Borracho que tarde o temprano explotará la vereda, un Ficus que será del tamaño de un Gomero de Recoleta, una Rosa China, una Acacia Bola.

Cartagena entonces, ahora la veo tan hermosa por oposición, y lo que gusta de ella es lo diferente a la anarquía visual, es la armonía visual. Una misma escala todo el tiempo, una altura que se repite sin árboles en calles empedradas y en donde los colores explotan a la cal en un sin fin de posibilidades, a puro candor, con la certeza del Caribe y la música. Con el recuerdo de barcos y pieles cobrizas, de portugueses imaginadores de molduras imposibles y perfumes de Clematis y Glicinas que crecen en la vereda misma para transformarse en más frisos, en flores que se cuelan entre las rejas de madera y las ventanas que sin vidrios dejan ver toda la vida interior, los patios, el ruido de las fuentes y la música, la música siempre para que los cuerpos se alegren con los colores del mango, de la sandía, de la uva.

Cartagena, cadencia visual, armonía, un tempo que se afirma como un buen libro.

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El futuro no es nuestroAlguna vez le preguntaron a Jon Anderson, cantante y fundador  de Yes, si, de haberse formando a fines de los noventa, hubiera bautizado así al grupo. “No”, fue la respuesta, terminante.

El escritor peruano Diego Trelles Paz convocó a 20 escritores latinoamericanos nacidos entre 1970 y 1980 para conformar la antología El futuro no es nuestro, que acabamos de publicar en Eterna Cadencia Editora. Trelles Paz, además, ha escrito el prólogo, que vale la pena leer: “El futuro no es nuestro surge, en primer lugar, como respuesta a una serie de malentendidos asociados con la idea demagógica, pregonada y repetida cual eslogan hasta el hartazgo, de que el futuro les pertenece a los más jóvenes”, afirma.

Con él comenzamos una serie de notas en donde cada autor de la antología responde a tres preguntas: “¿A qué escritor de tu generación ves con mayor proyección?”, “¿Cuál fue el último libro que te deslumbró?”, “Si el futuro no es nuestro, ¿de quién será?”. Pero como Diego desde el prólogo propone una respuesta a la tercera, le hicimos una diferente.

Estas son sus respuestas:

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Ranking semanal

Roberto Bolaño vuelve al tope de lo más vendido de la semana pasada, esta vez con:

llamadas telefónicas

  1. Llamadas telefónicas, Roberto Bolaño (Anagrama)
  2. Atrapa el pez dorado, David Lynch (Mondadori)
  3. El poder del ahora, Eckhart Tolle (Norma)
  4. El Aleph, Jorge Luis Borges (Emecé)
  5. A quien corresponda, Martín Caparrós (Anagrama)
  6. Escribir, Marguerite Duras (Tusquets)
  7. El perfeccionista en la cocina, Julian Barnes (Anagrama)
  8. Entre paréntesis, Roberto Bolaño (Anagrama)
  9. Plataforma, Michel Houellebecq (Anagrama)
  10. Introducción a la lectura de Jacques Lacan, Oscar Masotta (Eterna Cadencia)

Ver el ranking anterior.

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